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Se
avanza en la exportación de trigos clasificados
El
acuerdo se firmaría en los primeros días de noviembre próximo en San Salvador
de Bahía, durante el congreso anual de Abitrigo, del que también participará
por primera vez la Federación Latinoamericana de la Industria Molinera, (Alim).
Para
analizar aspectos de la iniciativa se realizó esta tarde una reunión en la
sede de la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación
Agrícola (Aacrea), en la que representantes de importantes empresas
exportadoras (entre ellas Bunge, Cargill, ACA y Nidera) y de los centros que
agrupan a ese sector, al acopio y al corretaje de cereales dieron su apoyo al
proyecto y manifestaron su acuerdo con la propuesta de clasificación de tres
clases de trigo duro consensuada el 9 de septiembre último en una reunión de
la que participaron representantes de la Federación Molinera Argentina,
Abitrigo, Aaprotrigo, la industria de la panificación y organismos técnicos
como el INTA .
Las
clasificaciones aprobadas y que todavía requieren ajustes mínimos en cuanto al
nivel de proteínas son:
TDA1
Superior
(Trigo Duro Argentino Superior), que involucra al grupo I de variedades con un
nivel de proteínas mínimo de entre 11,5% y 12%.
TDA2
Especial
(Trigo Duro Argentino Especial), que comprende las variedades de los grupos I y
II, con un mínimo de proteína de entre 10,5% y 11%.
TDA3
Standard
(Trigo Duro Argentino 3 Standard), que abarca las variedades de los grupos I, II
y III, sin nivel de proteína especificada.
La
clasificación no implica una modificación del standard oficial ni un cambio de
las prácticas del productor, más allá de conocer la clase de sus trigos y
matenerlos separados hasta la comercialización.
En
la reunión coordinada por el presidente de Aaprotrigo, ingeniero Mariano
Otamendi, y que contó con la participación del presidente y el vicepresidente
de Abitrigo, señores Roland Guth y
Reino Pécala Rae, respectivamente, y del titular de la Confederación de
Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), señor Mario Llambías,
además de representantes de la Secretaría de Agricultura de la Nación, del
Senasa, del INTA y de las bolsas y cámaras arbitrales de cereales de todo el país,
se acordó celebrar un nuevo encuentro el martes 29 del actual, para que los
centros que agrupan a los exportadores, los acopiadores y los corredores definan
en qué forma participarán de la experiencia y delinear los detalles de los
operativos.
El
apoyo de los sectores de la comercialización a la clasificación de trigos de
acuerdo a sus usos industriales era el paso definitivo y fundamental para
insertar a la Argentina en una práctica que ya realizan desde hace varios años
nuestros principales competidores y que les ha permitido valorizar sus
producciones.
Si
bien no se han acordado premios sobre los precios para las dos primeras
calidades en esta etapa inicial, se descuenta que el propio mercado los
establecerá en la medida que el mercado se amplíe y se cumplan las
especificaciones pactadas. Esto se ha de lograr, sin duda, ya que el trigo
argentino está sumamente depreciado en los mercados por su falta de clasificación. La importancia del acuerdo por firmar con Abitrigo es de fundamental importancia si se tiene en cuenta que ese país es el principal importador de trigo argentino y que la mencionada entidad agrupa a un sector que anualmente compra en la Argentina unos 900 de los aproximadamente 1000 millones de dólares que invierte en las importaciones de su principal insumo.
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