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Calidad del trigo Argentino
Posible Clasificación - Parte II
Culminamos hoy con la transcripción del interesante
trabajo publicado por la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de
la Bolsa de Comercio de Rosario sobre este tema vital para el futuro de nuestra
comercialización triguera.
LA CLASIFICACIÓN DEL TRIGO EN ARGENTINA
En Argentina no existe un sistema de clasificación de trigos, sólo se puede
mencionar distintos tipos de trigo que se pueden sembrar: trigo duro (trigo para
pan), trigo blando (trigo para galletitas), trigo candeal (trigo para fideos) y
trigo forrajero.
Al ingresar al circuito comercial se mezclan los tipos y se obtiene un trigo
falto de uniformidad, cuya calidad se determinará por ciertos parámetros como
ser alveogramas, farinogramas, etc que están contenidos en la variedad.
La calidad de una variedad está determinada por la cantidad y composición de
las proteínas de reserva. Ante este evento es posible una diferenciación de
variedades por Grupos de Calidad (ver cuadro aparte) en base a sus características
genéticas.
Las variedades del Grupo 1 son genéticamente correctoras de otras de inferior
calidad. Al mezclarse con trigos débiles potencian la calidad dando un
excelente volumen de pan. Las correspondientes al Grupo 2, son variedades de muy
buena calidad panadera, que toleran largos tiempos de fermentación. Las
variedades del Grupo 3 son muy rendidoras pero de calidad panadera deficitaria.
A igual nivel de proteínas las variedades del Grupo 1 serán de mejor calidad
que las del Grupo 2 y éstas a su vez que las del Grupo 3.
Para la conformación de los grupos mencionados se tuvieron en cuenta los
siguientes parámetros: peso hectolítrico, proteína en grano, rendimiento de
harina, cenizas, % gluten húmedo, W del alveograma, estabilidad farinográfica
y volumen de pan.
Las variedades correspondientes a cada grupo presentan valores dentro de un
rango similar para los parámetros mencionados.
En la expresión de la calidad de una variedad hay una serie de factores que
influyen, además del aspecto genético, y éstos son la fertilidad del suelo,
la disponibilidad de agua durante el ciclo del cultivo, temperaturas en el
momento de la formación y llenado del grano, condiciones ambientales a la
cosecha, etc. Así, en años de altos rendimientos la proteína suele caer en
forma significativa, debido a la relación inversa que existe entre rendimiento
y proteína.
Debido a la alta interacción genotipo-ambiente para calidad industrial y a la
posibilidad de tener que modificar criterios, la categorización de las
variedades en grupos no es rígida y se actualiza anualmente.
Sobre la base de la categorización que realiza la CONASE, distintos sectores
oficiales y privados están trabajando en una propuesta de clasificación del
trigo consensuada, incluso por molinos de Brasil, que es promovida por
AAPROTRIGO y el INTA y que contempla tres clases de trigo:
TDA1 Superior (Trigo Duro Argentino 1 Superior): se define como integrantes de
esta clase a las variedades del GRUPO 1 de calidad con tres bandas de proteína
entre: 10,5% a 11,5%, 11,6% a 12,5% y más de 12,5%.
TDA2 Especial (Trigo Duro Argentino 2 Especial): clase formada por las
variedades del GRUPO 1 y 2 con tres bandas de proteína entre: 10% a 11%, 11,1%
a 12% y más de 12%.
TDA3 Stándard (Trigo Duro Argentino 3 Stándard): clase integrada por las
variedades del GRUPO 3 con dos bandas de proteína entre: 10% a 11% y más de
11%.
Estas clases a su vez se agrupan en tres regiones trigueras: Norte, Sureste y
Suroeste.
'El sistema de clasificación por Bandas de Proteínas se viene recomendando
desde el INTA de Marcos Juárez hace muchos años', según lo indica la Ing.
Qca. Martha Cuniberti, técnica del Laboratorio de Calidad de Cereales y
Oleaginosas del INTA de Marcos Juárez.
Esta clasificación agregará valor a la producción y le permitirá al país
satisfacer una demanda más variada y competir con mejores precios en el mercado
internacional.
Para poner en práctica la clasificación el productor debe:
1) Determinar con seguridad la variedad del trigo a clasificar y buscarlo en la
tabla de los tres grupos. Ejemplo: Prointa Federal (pertenece al grupo 2)
2) Determinar el nivel de proteína de la variedad. Ejemplo: 10,8% de proteínas
3) Determinar las condiciones del trigo utilizando la tabla de las Normas de
Comercialización para averiguar el grado. Ejemplo: Grado 1
4)El trigo clasificado sería:
Tipo: Trigo duro
Clase: TDA 2
Banda proteica: de 10% a 11%
Grado: 1
Para que la clasificación sea efectiva es necesario que el sistema esté
instalado en todos los intervinientes de la cadena agroalimentaria. Tanto el
industrial local como la demanda externa debe conocer el mecanismo para exigir
la calidad del cereal necesaria en su actividad.
Argentina dispone de la genética varietal para llevar adelante este nuevo desafío.
Vender el trigo sin identidad ni garantía de calidad coloca al país en
desventaja frente a la modalidad operativa de los países competidores que
categorizan su producción en clases y tipos según la aptitud industrial de los
distintos trigos.
ESCUCHAR LA DEMANDA
Nuestro país tiene las condiciones para clasificar sus trigos en clases. Los
sectores relacionados con la investigación, producción, industrialización y
comercialización del trigo son quienes se deben comprometer y promover la
calidad del trigo argentino.
La controversia se presenta porque entre los participantes existen dos posturas:
una en la que se promociona la segregación inmediata de los trigos locales para
acceder a otros mercados y mejores precios, mientras que otros afirman que
primero se debe analizar la demanda para conocer quienes estarían dispuestos a
pagar más por el trigo clasificado.
Argentina exporta entre el 65 y 68 por ciento de su producción, de las cuales
el 65% tiene como destino Brasil, y el resto se consume internamente.
Muchas veces la demanda interna encuentra que los trigos recibidos no cuentan
con la aptitud industrial necesaria, afectando la calidad final de sus
productos. Algunos molinos llegan a bonificar el buen trigo con un 10% sobre el
precio de pizarra.
Para el mercado externo, siendo Brasil nuestro principal comprador, las características
del cereal deben responder mayoritariamente los requerimientos de nuestro
vecino. Recientemente se hizo circular dentro de la OMC un proyecto de
reglamento técnico de identidad y calidad para clasificación del trigo en
Brasil. En el mismo se establece una doble clasificación por clase (2) y por
tipo (3) de trigo, debiéndose informar en un Certificado de Clasificación.
La realización de una clasificación del trigo argentino tiene que tomar en
cuenta esos requerimientos para poder continuar satisfaciendo la demanda de
Brasil y sin olvidar que en el resto del mundo se comenzó a comercializar mayor
cantidad de trigo de Europa Oriental con una calidad muy baja pero a precios más
competitivos.
La actual propuesta de clasificación estaría dentro de los parámetros que
establecería el nuevo reglamento técnico brasileño dado que se realizaron
consultas a los molineros brasileños sobre el tema.
Es el mercado, en primera instancia, quien decide sobre los parámetros de
calidad a unificar y con un consenso relativamente generalizado de toda la
cadena de trigo.
El evento de segregar los trigos por calidad no garantiza la obtención de
mejores precios, el tiempo y los mercados son la clave. Para ganar mercados
primero se debe satisfacer adecuadamente a los clientes actuales y generarles
confianza en nuestros productos para que reciban el cereal que demandaron apto
para sus necesidades.
Hoy lo exportado por Argentina es mayormente mezcla de diferentes calidades, sólo
algunos negocios puntuales han requerido el cumplimiento de parámetros de
calidad.
En el futuro se espera que Argentina pueda cambiar la estrategia comercial
interna y hacia el mundo, brindando la posibilidad de satisfacer la demanda de
trigo para sus más variados usos finales.LA
CLASIFICACIÓN DEL TRIGO EN ARGENTINA
En Argentina no existe un sistema de clasificación de trigos, sólo se puede
mencionar distintos tipos de trigo que se pueden sembrar: trigo duro (trigo para
pan), trigo blando (trigo para galletitas), trigo candeal (trigo para fideos) y
trigo forrajero.
Al ingresar al circuito comercial se mezclan los tipos y se obtiene un trigo
falto de uniformidad, cuya calidad se determinará por ciertos parámetros como
ser alveogramas, farinogramas, etc que están contenidos en la variedad.
La calidad de una variedad está determinada por la cantidad y composición de
las proteínas de reserva. Ante este evento es posible una diferenciación de
variedades por Grupos de Calidad (ver cuadro aparte) en base a sus características
genéticas.
Las variedades del Grupo 1 son genéticamente correctoras de otras de inferior
calidad. Al mezclarse con trigos débiles potencian la calidad dando un
excelente volumen de pan. Las correspondientes al Grupo 2, son variedades de muy
buena calidad panadera, que toleran largos tiempos de fermentación. Las
variedades del Grupo 3 son muy rendidoras pero de calidad panadera deficitaria.
A igual nivel de proteínas las variedades del Grupo 1 serán de mejor calidad
que las del Grupo 2 y éstas a su vez que las del Grupo 3.
Para la conformación de los grupos mencionados se tuvieron en cuenta los
siguientes parámetros: peso hectolítrico, proteína en grano, rendimiento de
harina, cenizas, % gluten húmedo, W del alveograma, estabilidad farinográfica
y volumen de pan.
Las variedades correspondientes a cada grupo presentan valores dentro de un
rango similar para los parámetros mencionados.
En la expresión de la calidad de una variedad hay una serie de factores que
influyen, además del aspecto genético, y éstos son la fertilidad del suelo,
la disponibilidad de agua durante el ciclo del cultivo, temperaturas en el
momento de la formación y llenado del grano, condiciones ambientales a la
cosecha, etc. Así, en años de altos rendimientos la proteína suele caer en
forma significativa, debido a la relación inversa que existe entre rendimiento
y proteína.
Debido a la alta interacción genotipo-ambiente para calidad industrial y a la
posibilidad de tener que modificar criterios, la categorización de las
variedades en grupos no es rígida y se actualiza anualmente.
Sobre la base de la categorización que realiza la CONASE, distintos sectores
oficiales y privados están trabajando en una propuesta de clasificación del
trigo consensuada, incluso por molinos de Brasil, que es promovida por
AAPROTRIGO y el INTA y que contempla tres clases de trigo:
TDA1 Superior (Trigo Duro Argentino 1 Superior): se define como integrantes de
esta clase a las variedades del GRUPO 1 de calidad con tres bandas de proteína
entre: 10,5% a 11,5%, 11,6% a 12,5% y más de 12,5%.
TDA2 Especial (Trigo Duro Argentino 2 Especial): clase formada por las
variedades del GRUPO 1 y 2 con tres bandas de proteína entre: 10% a 11%, 11,1%
a 12% y más de 12%.
TDA3 Stándard (Trigo Duro Argentino 3 Stándard): clase integrada por las
variedades del GRUPO 3 con dos bandas de proteína entre: 10% a 11% y más de
11%.
Estas clases a su vez se agrupan en tres regiones trigueras: Norte, Sureste y
Suroeste.
'El sistema de clasificación por Bandas de Proteínas se viene recomendando
desde el INTA de Marcos Juárez hace muchos años', según lo indica la Ing.
Qca. Martha Cuniberti, técnica del Laboratorio de Calidad de Cereales y
Oleaginosas del INTA de Marcos Juárez.
Esta clasificación agregará valor a la producción y le permitirá al país
satisfacer una demanda más variada y competir con mejores precios en el mercado
internacional.
Para poner en práctica la clasificación el productor debe:
1) Determinar con seguridad la variedad del trigo a clasificar y buscarlo en la
tabla de los tres grupos. Ejemplo: Prointa Federal (pertenece al grupo 2)
2) Determinar el nivel de proteína de la variedad. Ejemplo: 10,8% de proteínas
3) Determinar las condiciones del trigo utilizando la tabla de las Normas de
Comercialización para averiguar el grado. Ejemplo: Grado 1
4)El trigo clasificado sería:
Tipo: Trigo duro
Clase: TDA 2
Banda proteica: de 10% a 11%
Grado: 1
Para que la clasificación sea efectiva es necesario que el sistema esté
instalado en todos los intervinientes de la cadena agroalimentaria. Tanto el
industrial local como la demanda externa debe conocer el mecanismo para exigir
la calidad del cereal necesaria en su actividad.
Argentina dispone de la genética varietal para llevar adelante este nuevo desafío.
Vender el trigo sin identidad ni garantía de calidad coloca al país en
desventaja frente a la modalidad operativa de los países competidores que
categorizan su producción en clases y tipos según la aptitud industrial de los
distintos trigos.
ESCUCHAR LA DEMANDA
Nuestro país tiene las condiciones para clasificar sus trigos en clases. Los
sectores relacionados con la investigación, producción, industrialización y
comercialización del trigo son quienes se deben comprometer y promover la
calidad del trigo argentino.
La controversia se presenta porque entre los participantes existen dos posturas:
una en la que se promociona la segregación inmediata de los trigos locales para
acceder a otros mercados y mejores precios, mientras que otros afirman que
primero se debe analizar la demanda para conocer quienes estarían dispuestos a
pagar más por el trigo clasificado.
Argentina exporta entre el 65 y 68 por ciento de su producción, de las cuales
el 65% tiene como destino Brasil, y el resto se consume internamente.
Muchas veces la demanda interna encuentra que los trigos recibidos no cuentan
con la aptitud industrial necesaria, afectando la calidad final de sus
productos. Algunos molinos llegan a bonificar el buen trigo con un 10% sobre el
precio de pizarra.
Para el mercado externo, siendo Brasil nuestro principal comprador, las características
del cereal deben responder mayoritariamente los requerimientos de nuestro
vecino. Recientemente se hizo circular dentro de la OMC un proyecto de
reglamento técnico de identidad y calidad para clasificación del trigo en
Brasil. En el mismo se establece una doble clasificación por clase (2) y por
tipo (3) de trigo, debiéndose informar en un Certificado de Clasificación.
La realización de una clasificación del trigo argentino tiene que tomar en
cuenta esos requerimientos para poder continuar satisfaciendo la demanda de
Brasil y sin olvidar que en el resto del mundo se comenzó a comercializar mayor
cantidad de trigo de Europa Oriental con una calidad muy baja pero a precios más
competitivos.
La actual propuesta de clasificación estaría dentro de los parámetros que
establecería el nuevo reglamento técnico brasileño dado que se realizaron
consultas a los molineros brasileños sobre el tema.
Es el mercado, en primera instancia, quien decide sobre los parámetros de
calidad a unificar y con un consenso relativamente generalizado de toda la
cadena de trigo.
El evento de segregar los trigos por calidad no garantiza la obtención de
mejores precios, el tiempo y los mercados son la clave. Para ganar mercados
primero se debe satisfacer adecuadamente a los clientes actuales y generarles
confianza en nuestros productos para que reciban el cereal que demandaron apto
para sus necesidades.
Hoy lo exportado por Argentina es mayormente mezcla de diferentes calidades, sólo
algunos negocios puntuales han requerido el cumplimiento de parámetros de
calidad.
En el futuro se espera que Argentina pueda cambiar la estrategia comercial
interna y hacia el mundo, brindando la posibilidad de satisfacer la demanda de
trigo para sus más variados usos finales.
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