|
|
Fertilización
Trigo en
el SO bonaerense La opción de aplicación
siembra vs macollaje ya no es consistente. Actualmente se enfatizan aspectos
de la tecnología asociada a la eficiencia y operatividad de la práctica. El
criterio de menor riesgo ambiental también se incluye como valor deseable. En
ese contexto el fraccionamiento y la aplicación localizada (a la siembra)
constituyen un avance factible. Con respecto al último punto, se realizaron 4
ensayos (96 a 99) en la EEA INTA Bordenave, con trigo pan, candeal y cebada
cervecera. Es conocido el efecto salino y la fitotoxicidad que pueden ejercer
distintas fuentes de N (en particular la urea) en proximidad de la semilla
(pH alcalinos o suelos arenosos, pueden potenciar la pérdida de plántulas).
Se experimentaron dosis
de 0 a 50 kg de N/ha, localizado junto al grano, como urea, sulfato de
amonio, sulfonitrato de amonio y nitrato de amonio (común y calcáreo). Resultados
La pérdida de plantas
disminuyó en el orden urea > sulfoamoniacales > nitrato de amonio. La
cebada mostró mayor tolerancia que el trigo a la proximidad de N-urea durante
la germinación. Ambos cultivos exhibieron respuestas compensatorias de
macollaje a una moderada pérdida inicial de plántulas (10 a 20%), cuando las
hubo. Lluvias entre siembra y emergencia disminuyen, por dilución, la posible
mortandad de plántulas. Conclusiones
En Haplustoles y
Argiustoles típicos, ligeramente ácidos 15 a 20 kg N-urea/ha -en trigo y
cebada- pueden ser tomados como valores críticos de referencia. Con nitrato
de amonio, común o calcáreo, estas dosis pueden duplicarse, si fuera
necesario. Niveles intermedios se puede adoptar para los productos
sulfoamoniacales (20 a 25 kg N/ha), siempre como valores máximos. Para
espaciamientos mayores a 17 cm, por ejemplo 20 a 25 cm (entre líneas), se
debería reducir la dosis (20 a 30%) o prever una separación con la semilla.
El N por encima de la semilla presenta más riesgos de fitotoxicidad que por
debajo. La práctica está indicada
en criterios de fraccionamiento, con suelos bien provistos de fósforo. Cuando
hay deficiencia fosfórica, la fracción N-siembra se cubre con la dosis de
fosfato diamónico (PDA): 80 kg Producto = 14,4 kg N. Al respecto se puede
jugar con la dosis de PDA y eventualmente, mezclar con urea, respetando los
valores críticos de nitrógeno. Esta información es
válida también para Argiudoles y en general para suelos con 2 o más % de
Materia Orgánica y 7 o menos de pH. En cualquier caso se debe contar con
asesoramiento técnico a nivel de cada lote. Tomás Loewy
Laboratorio de Suelos
INTA EEA Bordenave
Inicio Tecnología Fertilización
|