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Fertilización
Para
mejorar la eficiencia en la fertilización es de primordial importancia un
diagnóstico del estado de nutrientes en los lotes a sembrar. En maíz y trigo
se han logrado importantes incrementos en la productividad gracias a un buen
manejo de esta práctica. El INTA Marcos Juárez cuenta con un laboratorio con
más de 40 años de experiencia en el tema. Los grandes cambios
tecnológicos que ha sufrido en la última década la producción agrícola
pampeana han permitido superar significativamente los rindes y así también
han colaborado en forma sustancial a mejorar la rentabilidad en momentos
críticos del sector. El cambio más
significativo ha sido la generalización de la siembra directa como sistema y
la fertilización como herramienta. Hoy no se conciben producciones rentables
de maíz y trigo sin el uso de fertilizantes, práctica que en el cultivo de
soja está demostrando también favorecer grandes volúmenes de producción.
Para maximizar la
eficiencia de la fertilización es necesario realizar un buen diagnóstico,
para lo cual es fundamental el análisis periódico de los suelos con el objeto
de determinar la fertilidad y los requerimientos de nutrientes que pueden
aportarse con fertilizantes. Para esta tarea debe
recurrirse a laboratorios con experiencia y asesorarse con profesionales
actualizados en la materia. Dentro del Area Suelos y Producción Vegetal, el
INTA Marcos Juárez cuenta con un laboratorio con más de 40 años de trabajo en
el tema donde se realizan análisis de materia orgánica, nitratos, fósforo,
potasio, azufre, pH, sales, etc. Según el Bioq. Claudio Lorenzón, técnico del
laboratorio de la Experimental, la interpretación de los datos de los
análisis no es sencilla, y hay que desconfiar de quien sin conocer el campo,
la producción o los sistemas de laboreo da una ojeada al informe de
laboratorio y en un instante aconseja la fertilización milagrosa, por eso es
que hay que recurrir a técnicos experimentados y que conozcan la historia del
lote para interpretar junto al productor los informes. A la hora de hablar de
fertilización, lo ideal es reponer al suelo todos los nutrientes que extraen
los granos, pero dada la actual coyuntura económica del sector no es posible.
Con el diagnóstico de fertilización como herramienta, unida a la historia del
lote, las lluvias caídas en el año hasta ese momento y el pronóstico a futuro
se puede llegar a hacer un diagnóstico bastante certero de la cantidad de
nitrógeno y de fósforo a aplicar en el suelo que son dos de los nutrientes principales
que necesita el maíz. Según ensayos realizados por el INTA, en lotes con
muchos años de agricultura se han obtenido respuestas a la aplicación de
azufre debido fundamentalmente al deterioro de la materia orgánica. También es de fundamental
importancia reponer los nutrientes en forma equilibrada, incrementando las
dosis solamente cuando se tengan otros factores controlados o evaluados, como
por ejemplo el nivel de otros nutrientes, la humedad, el pH, etc. Del mismo
modo, se debe observar el buen uso del producto no fertilizando malezas ni
contaminando napas de agua, lo cual también ayudará a no perder el dinero
invertido en la práctica. Comunicaciones INTA Marcos Juárez
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